Calcula tu seguro online en menos de 5 minutos
Selecciona uno de nuestros seguros y calcula tu precio sin compromiso
¿Has solicitado algún presupuesto anteriormente?
RECUPERAR PRESUPUESTOSi lo prefieres, llámanos
Podrás calcular tu seguro de forma personalizada a través de un agente. Teléfono exclusivo para contratar.
Dirígete a tu oficina más cercana
Localiza tu oficina AXA más cercana. Tienes 2500 a tu disposición

El riesgo de circular en un país con coches envejecidos
En España los coches duran cada vez más tiempo en la carretera. En 2025, la edad media de los vehículos que circulan por nuestras carreteras ha alcanzado los 14,6 años (1), una cifra bastante elevada si se compara con la de otros países europeos.
Este envejecimiento no se debe a una sola causa, de hecho, influyen varios factores: el precio de los coches nuevos, la incertidumbre sobre qué tipo de vehículo comprar en plena transición hacia la electrificación y, también, el hábito cada vez más extendido de alargar la vida útil del coche todo lo posible.
A simple vista puede parecer algo sin demasiada importancia. Pero cuando muchos vehículos superan ampliamente la década de uso empiezan a aparecer algunas consecuencias que pueden preocupar, tanto en seguridad como en mantenimiento o emisiones.
Los riesgos de usar coches envejecidos
¿Qué implica realmente que los coches sean cada vez más viejos? ¿Es simplemente una cuestión de estética o hay riesgos reales detrás de estos números? Aquí te explicamos todos los factores que entran en juego.
1. Seguridad: la tecnología ha cambiado mucho
Un coche fabricado hace quince o veinte años pertenece, en realidad, a otra generación tecnológica. Muchos modelos de aquella época no incluían sistemas que hoy se consideran habituales, como el control de estabilidad, la frenada automática de emergencia o los asistentes de conducción pensados para evitar colisiones. También era menos frecuente encontrar varios airbags o estructuras diseñadas para absorber mejor los impactos.
Eso no significa que todos los coches antiguos sean inseguros. Pero sí que, en caso de accidente, los vehículos más modernos suelen ofrecer una protección bastante mayor gracias a los avances introducidos en los últimos años.
2. El desgaste también cuenta
A medida que pasa el tiempo, cualquier vehículo acumula desgaste, es inevitable: las piezas se deterioran y los sistemas mecánicos empiezan a requerir más revisiones.
Las estadísticas de las inspecciones técnicas lo reflejan con bastante claridad: en los coches con más años aumentan los defectos relacionados con frenos, suspensión o dirección. En muchos casos son problemas menores, pero cuando el parque automovilístico envejece en conjunto también crece el número de vehículos que circulan con componentes muy gastados.
3. Impacto ambiental y salud pública
Los coches más antiguos también suelen contaminar más. Muchos se diseñaron bajo normativas de emisiones que hoy han quedado superadas, como Euro 3 o Euro 4, por lo que emiten mayores cantidades de contaminantes. Entre ellos destacan los óxidos de nitrógeno (NOx) y las partículas, dos sustancias directamente relacionadas con problemas respiratorios y cardiovasculares.
Esta realidad se refleja también en la composición del parque automovilístico: en España solo el 11,1% de los turismos cuenta con un distintivo ambiental ECO o Cero (2), mientras que la mayoría corresponde a vehículos con etiquetas más contaminantes o sin distintivo, encontrando más limitaciones para acceder a determinadas zonas urbanas con restricciones de tráfico.
4. Coste económico para la sociedad y el conductor
Para muchos conductores, seguir utilizando su vehículo durante más años es una decisión puramente económica, porque comprar un coche nuevo no siempre es posible. Sin embargo, cuando un coche envejece demasiado también pueden aparecer otros gastos: reparaciones más frecuentes, mayor consumo de combustible o piezas cada vez más difíciles de sustituir.
Y, en términos generales, un parque automovilístico muy envejecido frena la renovación del sector y ralentiza la llegada de tecnologías más seguras y menos contaminantes.
Un reto pendiente
Cambiar de coche no es una decisión sencilla y, en muchos casos, depende del presupuesto de cada familia. Aun así, desde el punto de vista de la seguridad vial y del impacto ambiental, la renovación progresiva del parque automovilístico sigue siendo uno de los desafíos de la movilidad en España.
Erlazionaturiko Sarrerak















