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Alerta: Inteligencia Artificial para estafar a empresas
La inteligencia artificial (IA) está redefiniendo cómo trabajamos y producimos, en muchos casos con efectos claramente positivos. Pero también está cambiando cómo operan los ciberdelincuentes y estafadores: si antes llegaban correos electrónicos genéricos y llamadas telefónicas torpes, ahora las estafas son altamente personalizadas y automatizadas, y pueden engañar incluso a los profesionales y equipos de seguridad más expertos.
¿Cómo se usa la IA para estafar?
Aquí te explicamos algunos métodos que usan los ciberdelincuentes para engañar a sus víctimas.
1. Suplantación de identidad
La IA permite generar voces e imágenes hiperrealistas capaces de imitar con gran precisión a perfiles clave de una empresa, como directivos o proveedores. Esto hace que una llamada o videoconferencia pueda parecer completamente legítima, incluso cuando no lo es. En este contexto, no es difícil que instituciones y organizaciones de todo tipo lleguen a perder millones por confiar en identidades que no son reales.
2. Phishing y comunicaciones más sofisticadas
Los correos electrónicos fraudulentos ya no contienen errores evidentes o frases sospechosas: la IA puede redactar mensajes con tono profesional, referencias específicas a la empresa y lenguaje adaptado al contexto. Así las trampas de phishing son mucho más difíciles de detectar por filtros tradicionales y por los empleados.
3. Automatización de fraudes complejos
Más allá del phishing, los sistemas automatizados pueden interactuar con servicios internos de las empresas — como atención al cliente automatizada, sistemas de pago o bots internos — con el objetivo de desencadenar pagos o revelar información sensible sin necesidad de intervención humana, y evitando así cualquier control.
4. Identidades sintéticas y abuso de datos
La IA facilita la creación de identidades “sintéticas”: perfiles que combinan datos reales y falsos para engañar sistemas de verificación. Estos perfiles pueden abrir cuentas, solicitar créditos o infiltrarse en sistemas internos sin levantar sospechas iniciales.
¿Por qué son tan efectivas estas estafas?
La razón principal es que la sofisticación de la IA hace que no se trate solo de mensajes creíbles, sino que es capaz de crear conversaciones que se adaptan en tiempo real, con conocimiento contextual de la empresa, de sus empleados y de sus procesos. Lo cual es muy difícil de detectar. Según proyecciones recientes, el fraude impulsado por la inteligencia artificial podría alcanzar cifras de decenas de miles de millones en pocos años si las defensas no evolucionan al mismo ritmo.
Estos ataques no son necesariamente complicados desde un punto de vista técnico: muchas veces combinan técnicas tradicionales de ingeniería social con capacidades de IA para escalar y personalizar cada intento.
Entonces, ¿cómo protegerse?
Ante este nuevo escenario, no basta con reforzar un solo frente: la clave está en combinar tecnología, procesos y formación para reducir al máximo los puntos de vulnerabilidad.
- Formación continua del personal: la concienciación sobre señales de alerta (incluso cuando el mensaje parece legítimo) sigue siendo una de las barreras más efectivas contra estos ataques.
- Verificación multifactor: nunca confiar únicamente en un correo o llamada para autorizar cambios críticos o pagos: usar métodos de verificación cruzados (por ejemplo, confirmar con un canal independiente).
- Soluciones de seguridad avanzadas: los sistemas de detección deben evolucionar. Los filtros tradicionales basados en listas negras o reglas estáticas no bastan cuando los ataques se personalizan en tiempo real.
- Estrategias de respuesta integradas: fraude, ciberseguridad, cumplimiento y atención al cliente deben trabajar de forma coordinada para detectar señales dispersas que, aisladas, no parecen peligrosas.
En resumen, la IA no ha inventado las estafas, pero las ha industrializado y sofisticado. Lo que hace décadas era un correo mal redactado, hoy puede ser una conversación muy convincente con un “director ejecutivo” falso. Así que las empresas que no adapten sus defensas a esta nueva realidad estarán en desventaja, no solo por la posibilidad de recibir ataques, también frente a la competencia.
Como has visto, si bien la IA ofrece oportunidades enormes, también redefine el panorama del riesgo: la prevención, la educación y la respuesta rápida son ahora tan esenciales como la innovación tecnológica.
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