Tener tu propio negocio como agente de seguros: un sueño a tu alcance

MI NEGOCIO

07 NOV, 2019

Pelayo Benjumea es de Sevilla y tiene 41 años. En 2014 entró a formar parte del Plan de Desarrollo Profesional (PDP) para agentes que AXA ha puesto en marcha para incorporar jóvenes profesionales con espíritu emprendedor y formarlos como agentes de seguros exclusivos de la compañía.

Desde los inicios profesionales de Pelayo en el programa, en los que todo parecía nuevo y complejo, hasta hoy, ha recorrido un largo e intenso camino que le ha permitido no solo llegar a ser agente de seguros, sino abrir su propia oficina y contratar dos empleados.

Hemos hablado con él para que nos cuente de primera mano cómo ha sido su experiencia:

¿Cuándo y por qué decidiste apostar por el programa PDP de AXA?

En octubre de 2014 me incorporé al plan PDP con muchísima ilusión. Desde el primer momento, y una vez estudiados las diferentes propuestas del mercado asegurador, observé que con la oferta de AXA tenía un verdadero futuro profesional. Veía que, uniendo esfuerzo con dotes comerciales, unido a la formación, soporte e incentivos que AXA ofrecía, podría llegar al objetivo final de ser agente profesional con cartera propia. Siendo empresario y mi propio jefe.

¿Qué destacas como lo más positivo del plan? ¿Y lo menos?

El plan PDP, como su propio nombre indica, te desarrolla profesionalmente, y efectivamente así es. En AXA te dan las herramientas y la formación necesarias para ser un profesional de la mediación de primer nivel. Esto, unido a que AXA es una de las compañías líderes a nivel mundial, te genera unas altas expectativas. La compañía tiene, además, una amplísima variedad de productos muy competitivos que te permiten tener siempre soluciones a la medida de tus clientes. La parte menos positiva es que, al ser autónomo, debes ser muy exigente contigo mismo y muy disciplinado para llegar a los objetivos.

¿Qué significa para ti ser agente de seguros? ¿Y ser agente de AXA?

Para mi significa, en primer lugar, haber conseguido el objetivo que me marqué hace ya 5 años, convertirme en agente de seguros y, en segundo lugar, poder prestar un servicio útil para la sociedad, ofreciéndole soluciones para problemas importantes que surgen en la vida, tanto a personas como a empresas.

Ser agente de AXA es jugar en primera división: con los mejores profesionales, el mayor soporte técnico, la mayor y más amplia oferta del mercado siendo muy competitivos y, además, con una muy buena remuneración económica. Y no solo eso, también supone entrar en un grupo muy humano en el que siempre serás tratado con la máxima comprensión y el máximo respeto, permitiéndote lograr ese equilibrio necesario entre tu vida profesional y tu vida familiar.

¿Recomendarías a alguien que se incorporase al programa PDP de AXA? ¿Por qué?

Sin duda lo recomendaría, ya que se trata de una oportunidad real de tener un futuro profesional en el que seas tu propio jefe, un empresario. Además, el plan de AXA está pensado para que vayas creciendo profesionalmente a la par que mantienes ese equilibrio imprescindible del que hablábamos, todo ello incentivado con una remuneración económica desde el primer año que te permitirá centrarte exclusivamente en esta maravillosa profesión.

¿Cómo ves tu futuro en AXA?

Lo veo de forma muy optimista y esperanzada. Queremos consolidar el funcionamiento y crecimiento de la nueva oficina de Cortegana y, a medio plazo, llegar a ser agente general de AXA, lo que supone gestionar más de un millón de euros, entre otros parámetros.

Además queremos, por qué no, abrir una segunda oficina en el futuro. Creo que AXA es la compañía idónea para seguir desarrollando mi carrera profesional, ya que cuentan con nosotros para las oportunidades que puedan surgir en el futuro.

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Cómo implementar un sistema de cobro efectivo siendo autónomo

AUTÓNOMOS

08 NOV, 2019

Ser autónomo implica hacer de hombre o de mujer orquesta. Un autónomo levanta el cierre de su negocio a primera hora, atiende a los clientes, contesta a las llamadas, hace el trabajo y, por si todo esto fuera poco, también es el contable de la empresa.

Y, aunque muchos deberían aplicar el dicho de zapatero a tus zapatos, son una minoría quienes deciden contar con un gestor o asesor contable para que le ayude con la contabilidad. El autónomo, como la propia palabra indica, se siente autónomo y prefiere llevar las cuentas por sí mismo para ahorrarse ese gasto.

Los autónomos son un poco como Juan Palomo -“yo me lo guiso, yo me lo como”-, así que, para hacerlo un poco más fácil, vamos a ver cómo implementar un sistema de cobros efectivo en nuestro negocio, para perder el menor tiempo posible en estas gestiones y ser más autónomos que nunca.

Efectivo, efectivo y efectivo

Lo primero que debes saber es que el pago en efectivo sigue siendo el más utilizado en los comercios. Según un estudio de Global Exchange, en el 84% de los casos el cash se usa para las transacciones inferiores a 50 euros, casi la mitad de los españoles lo prefiere frente al pago con tarjeta. Sin embargo, si compramos ropa, calzados, artículos de belleza o viajes el pago electrónico desbanca al efectivo; es el método elegido por un 80% de los usuarios.

A la hora de plantearnos cuál es la mejor forma para cobrar o pagar tanto a los clientes como a los proveedores, debemos tener en cuenta que cada vez hay más empresas que aplazan los pagos, lo hacen a 30, 60 o 90 días. Otras prefieren los cheques o pagarés y también hay un número importante que opta por las transferencias. Ante este escenario, lo siguiente que debe plantearse un autónomo es cuál es el sistema de cobro más efectivo para su empresa. En un mundo ideal diríamos; efectivo, efectivo y efectivo, de esta forma nos aseguramos el cobro sí o sí. Sin embargo, no podemos exigir a todos los clientes el pago en cash, pero sí podemos dar las claves para que, a final de mes, salgan las cuentas.

- Emisión de facturas: es muy importante emitir las facturas una vez que se haya realizado el trabajo. En muchos casos, para optimizar el tiempo, el profesional suele esperar a final de mes para emitir todas las facturas pendientes pero eso generará retraso en los cobros y un descuadre en las cuentas.

- Efectivo o con tarjeta: como hemos comentado, el mejor método de pago es el efectivo, ya que el dinero entra directamente en la cuenta pero, si no puede ser, podemos pedir al cliente que pague con tarjeta o con recibo domiciliado, de esta forma nos aseguramos también el cobro.

- Transferencia: la transferencia es un método utilizado por muchas empresas pero debemos ser conscientes de que con esta opción el pago se puede retrasar. El cliente pagará cuando quiera o cuando mejor le venga.

- Pagaré: es como el cheque, el comprador emite el documento de pago y en el momento que llega a nuestras manos tenemos lo que se denomina un título ejecutivo. Es un documento que nos da la seguridad jurídica de cobro porque ese cheque o pagaré supone la aceptación de la compra. Su mayor ventaja es que es aceptado como medio de pago en cualquier transacción comercial.

- Pago a plazos: en el momento en que un autónomo acepta el pago fraccionado, las dificultades de cobro aumentan de forma considerable. Aplazar los cobros es un riesgo siempre, por tanto, es una fórmula que no se debe utilizar a no ser que se conozca bien al cliente y se haya comprobado su solvencia.

Aparte de estos métodos de pago, que son los más utilizados, hay otros que también nos pueden ayudar para llevar a cabo una buena gestión.

- Factoring: un problema que comparten muchos autónomos es el retraso en el cobro de las facturas, algo que repercute negativamente en su negocio y que incluso le puede llevar a la quiebra. Pero lo que debemos saber es que es posible obtener financiación con las facturas pendientes de cobro. La fórmula se llama factoring y consiste en que una entidad especializada gestione el cobro de esas facturas mientras al autónomo se le paga el anticipo de las mismas. Según la Asociación Española de Factoring, en 2018, este tipo de créditos alcanzó el montante de 85.420 millones de euros y creció un 13,5%.

- Confirming: es un sistema mediante el cual el cliente ordena a su banco que emita los documentos de pago a sus proveedores. Es similar a la transferencia pero con un pago aplazado. El confirming incluye un sistema de financiación para el proveedor, a través del cual tiene la posibilidad de obtener un anticipo de sus facturas, siempre a cambio de una comisión y de un interés.

Resumiendo, efectivo o con tarjeta, pero si no puede ser, conviene seleccionar el método de pago que mejor se adapte a nuestro negocio. Si aún quedan dudas, siempre es mejor ponerse en manos de profesionales. Y si necesitamos una ayuda extra el equipo de AXA, está ahí para hacer que seamos más autónomos que nunca.

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Empresas humanamente sostenibles: hacia un liderazgo más ecológico

MI NEGOCIO

06 NOV, 2019

La sostenibilidad no es una moda, la sostenibilidad está aquí para quedarse. En estos tiempos en que lo bio, lo healthy y la “vuelta a los orígenes” están a la orden del día, en el terreno empresarial la sostenibilidad se ha convertido en un valor de referencia para muchas empresas.

Pero… ¿por qué? ¿Qué implica ser sostenible? Conlleva un compromiso firme tanto con el medio ambiente como con sus trabajadores. Bajo este paradigma, se busca crear un vínculo con el entorno, concienciar a la sociedad y aprovechar los recursos que nos brinda la naturaleza para preservar el planeta. En los últimos años estamos observando situaciones limite que perjudican al clima, a nuestros mares y que por ende acaban afectando a nuestra salud. De ahí la importancia de tomar medidas que frenen el desgaste del planeta.

Pero esto no es nada nuevo, hace 30 años, varios países de la Organización de Naciones Unidas elaboraron el Informe Brundtland, un documento que tenía como objetivo estudiar y delimitar el impacto de las actividades humanas en el medio ambiente. Han tenido que pasar casi tres décadas para que tomemos conciencia de que realmente tenemos un problema y eso es precisamente lo que ha llevado a la mayoría de las grandes empresas a apostar por la sostenibilidad.

Beneficios de ser empresas humanamente sostenibles

El ranking de las 100 compañías más sostenibles elaborado por Corporate Knigths refleja un dato muy llamativo: la apuesta de una empresa por un modelo sostenible genera los mismos o mejores retornos para los inversores y representa una mayor longevidad para las compañías.

Por tanto, ser sostenible no solo supone un gran beneficio para nuestro entorno, también es uno de los aspectos más valorados por los inversores, por los trabajadores y por los consumidores. Las empresas que apuestan por la sostenibilidad mejoran su reputación, aumentan sus beneficios, perduran en el tiempo y logran la confianza de los clientes.

Hace cuatro años, la ONU aprobó la Agenda 2030 con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Los líderes mundiales adoptaron un conjunto de medidas globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para toda la sociedad. Unas metas que deben alcanzarse en 2030. El reto ahora es que los profesionales que forman parte de una organización tomen conciencia de los objetivos y los pongan en práctica dentro de la compañía. Porque no lo olvidemos, las empresas están compuestas por personas y son las personas quienes hacen que estas sean sostenibles. En AXA, por ejemplo, nos hemos comprometido con el cumplimiento de los ODS.

El liderazgo sostenible como estrategia en las organizaciones 

Cada día leemos en la prensa noticias acerca de las iniciativas sostenibles de grandes multinacionales. Tras estas publicaciones se encuentra el perfil de un líder sostenible cuya misión es integrar tres aspectos clave dentro de la organización: el económico, el social y el medioambiental. El liderazgo sostenible tiene como objetivo generar valor y construir un futuro sólido, pero, para ello el líder debe conocer y analizar su empresa para saber qué lugar ocupa en la sociedad, implementar acciones que beneficien a todos, apostar por su capital humano y devolver a la sociedad todo lo que le ha dado.

Pensar solamente que el liderazgo sostenible es preocuparse por el medio ambiente es un error. Las empresas deben desarrollar programas que contribuyan a fomentar la ética, la educación, el compromiso con el cuidado de la naturaleza, la inclusión social…iniciativas, todas ellas, que servirán para transformar el mundo. De esta forma no solo ganan las empresas, ganamos todos.

El bienestar sostenible del empleado

Está comprobado, los empleados felices estamos más comprometidos con la empresa y eso repercute además en la productividad. Sentirnos cómodos en nuestro puesto de trabajo es fundamental para desarrollar la actividad diaria, por ese motivo cada vez más compañías apuestan por programas de bienestar sostenible para su plantilla.

Iniciativas tan sencillas como la flexibilidad horaria, actividades para fomentar el ejercicio, ayudas a la maternidad y a la paternidad, seguros de salud, ayudas para el transporte o la guardería o un punto de comida sana favorecen el buen clima laboral, contribuyen a la sostenibilidad y aportan mejores resultados.

Varios estudios afirman que el bienestar laboral mejora la actitud de las personas tanto en el ámbito laboral como en el personal. El bienestar laboral actúa en todos los niveles y finalmente se refleja en la sociedad.

Pero la sostenibilidad no es solo un tema que afecta a las multinacionales, las pymes también pueden contribuir a hacer un mundo mejor. Gestos tan cotidianos como reciclar ya se han convertido en algo habitual en los hogares y esa medida también se puede llevar a cabo en las pequeñas empresas. Reutilizar folios que solo han sido impresos por una cara, reciclar los cartuchos de la impresora o utilizar iluminación de bajo consumo contribuyen a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Debemos pensar que los programas de sostenibilidad más que un gasto, suponen un ahorro a largo plazo, por ejemplo, mediante medidas de eficiencia energética. Además, ser sostenible es un valor añadido para la sociedad en la que vivimos.

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Por qué los asalariados quieren ser autónomos (¿y al revés?)

AUTÓNOMOS

29 OCT, 2019

Yolanda tenía un sueño: quería montar una agencia de viajes. Sabía que poner en marcha su propio negocio implicaría una dedicación y una entrega totales, pero también que hacerlo significaría para ella la satisfacción de verse capaz de sacar adelante su proyecto, depender de ella misma para organizar su trabajo, su horario, su vida familiar…

Estas cosas son las que los trabajadores y trabajadoras asalariados envidian de los autónomos: la independencia en las decisiones y el esfuerzo, la autoorganización, el empoderamiento…

Lo cierto es que las coberturas sociales para los casi 3.300.000 trabajadores autónomos registrados han ido mejorando. Desde este 2019, la cuota que pagan ha aumentado entre 5 y 7 euros al mes, e incluye:

• El 28,30% para contingencias comunes, con la incorporación de la incapacidad temporal, lo que la equipara con el régimen general: no pagan cuota a la Seguridad Social desde el segundo mes de baja por enfermedad o incapacidad temporal y hasta el momento del alta.

• El 0,9% para contingencias profesionales. Las y los trabajadores autónomos pueden cobrar la prestación por accidente de trabajo o enfermedad profesional desde el primer día de baja.

• El 0,7% para cese de actividad, el conocido como “paro de los autónomos”: se mejora el acceso, se flexibilizan las condiciones de esta prestación y se amplía su duración.

• El 0,1% para formación y prevención.

• Las mujeres tienen derecho a una tarifa plana de 60 euros durante 12 meses dentro de los 24 meses posteriores a la prestación de baja por maternidad, sin necesidad de cesar previamente en su actividad.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer. Según una encuesta realizada por la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) entre los inscritos para conocer cómo pasan el verano:

• El 45% de los autónomos y autónomas no tiene vacaciones (1 de cada 2).

• El 80% de los que tienen vacaciones cuenta con dos semanas o menos.

• El 92% de los encuestados sigue conectado al trabajo en ese periodo.

• Y el 46% dice que no descansa.

Asimismo, el ‘Informe del perfil sociodemográfico del trabajador autónomo’, realizado por el Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo, arroja datos preocupantes:

• El 77,6% de los trabajadores autónomos trabaja los sábados (frente a un 48% de asalariados), y un 46,7%, los domingos (frente a un 28,5% de los asalariados).

• Un 50,9% trabaja más de 10 horas al día (frente a un 21,8% de asalariados).

• Un 39% manifiesta estar siempre o casi siempre preocupado por el trabajo cuando ya no está trabajando (frente a un 16,2% de asalariados).

• Y un 27,7% manifiesta que el trabajo le ha impedido dedicar tiempo a su familia (frente a un 16,6% de asalariados).

Además, las mujeres autónomas tienen un 26% menos de pensión que los hombres, que a su vez cobran 500 euros menos de media que los asalariados.

Yolanda tiene 42 años y es española. Es una de las casi 40.000 mujeres que se han sumado al trabajo por cuenta propia en el último año. Sin embargo, la mayoría tienen entre 50 y 59 años (el 57%), el 70% son extranjeras, y el 88,7% están en el sector servicios, según el estudio de UATAE de la última EPA. Estos datos nos hablan de que en la mayoría de los casos estas mujeres optan por el autoempleo no tanto, como Yolanda, para hacer realidad un sueño o por vocación emprendedora, sino por necesidad, ante la falta de oportunidades en el empleo asalariado.

Solo si conseguimos que el trabajo autónomo no sea sinónimo de precariedad, falta de derechos y coberturas, o de una entrega personal en el límite de lo asumible, podremos celebrar que el autoempleo llegue a ser para la mayoría de las personas, como para Yolanda, una opción laboral empoderante y satisfactoria. Por muchas "Yolandas" más.

María José Landaburu Secretaria general de la Unión de Autónomos UATAE

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¿Qué tienen en común las mejores empresas para trabajar?

MI NEGOCIO

24 OCT, 2019

Son los mejores lugares para trabajar, los Great Places to Work. Empresas de las que sus empleados se sienten orgullosos. Todo comenzó hace casi 40 años, en 1981 un editor de Nueva York pidió a dos periodistas que elaborasen un ranking de los 100 mejores lugares para trabajar. La tarea, que parecía a priori complicada, arrojó resultados sorprendentes. Los Great Places to Work no eran aquellos donde las retribuciones eran más altas, sino esos lugares donde el empleado se sentía orgulloso de trabajar en la empresa, donde el compañerismo, la confianza y el buen clima laboral eran la nota predominante. Estas conclusiones desembocaron en la creación de uno de los rankings más famosos de todos los tiempos y en la creación de la metodología del Instituto Great Place to Work. Algo que muchas compañías tienen como referencia a la hora de diseñar espacios de trabajo en el que sus trabajadores se sientan felices y realizados.

Para formar parte de este ranking hay que reunir una serie de requisitos cuya principal piedra angular es la confianza. Para los empleados, un Great Place to Work es aquel donde:

-Los empleados confían en la empresa y en sus líderes

-Los empleados disfrutan de su trabajo y se sienten orgulloso de pertenecer a la compañía

-Hay un excelente clima laboral

Esas son las principales premisas, pero lo cierto es que en cuestión de rankings cada consultora evalúa y decide según sus propios criterios cuáles son los mejores lugares para trabajar y dependiendo de si hablamos de Top Employers, Great Place to Work, Merco o Universum, cada una valorará diferentes aspectos. Pero todas tienen algo en común: la confianza. Por tanto, para crear un excelente lugar de trabajo hay que tener en cuenta los siguientes factores:

Confianza, credibilidad, imparcialidad, respeto, orgullo y camaradería: son los principales aspectos que valora la consultora Great Place to Work. Lo hace a través de dos cuestionarios, el índice de confianza (Trust Index) y la auditoria de cultura (Culture Brief). Los empleados son quienes responden al Trust Index, por tanto, son ellos mismos quienes valoran a la compañía. Para conseguir estar certificado como uno de los mejores lugares para trabajar será necesario cumplir con esos aspectos, siempre con la vista puesta en la confianza.

- Relación con los jefes: En los Great Place to Work se valora la relación cercana entre jefes y empleados. Se fomenta el respeto mutuo, los empleados son una parte fundamental de la empresa y deben ser escuchados.

- Imparcialidad: En una empresa no debe haber favoritismo, debe regir el principio de igualdad para toda la plantilla.

- Camaradería: O lo que es lo mismo, buen clima laboral. Es uno de los factores más valorados por los empleados, sentirse arropados por el resto de compañeros, ayudarse cuando la ocasión lo requiera hace que ir al trabajo sea agradable cada día.

- Orgullo: El hecho de que un trabajador presuma de trabajar en una empresa es un buen indicador de que las cosas se están haciendo bien.

Iniciativas para lograr la confianza de los trabajadores: Las compañías que entrar en el ranking de los Great Place to Work lo hacen también por las políticas que ponen en marcha para que sus empleados se sientan felices. Pero… ¿cómo lo hacen?

- Inspirando y motivando a su plantilla.

- Contratando nuevos talentos.

- Celebrando cada éxito.

- Desarrollando programas de fidelización y retención del talento.

- Hablando con sus trabajadores para conocer sus necesidades.

- Escuchando sus opiniones porque ellos son quienes hacen que la empresa funcione.

- Compartiendo y trabajando unidos en familia.

- Cuidando de cada empleado porque son un valor activo de la organización.

- Agradeciendo el trabajo y el esfuerzo del día a día.

El salario no lo es todo: La retribución es importante, pero no lo es todo. La fórmula mágica para conseguir un Great Place to Work es ofrecer a los empleados un lugar en el que se sientan cómodos, con políticas que les permitan conciliar la vida personal con la laboral. Por ejemplo, con horarios flexibles, fomentando el desarrollo profesional dentro de la empresa, ofreciendo cursos de formación, premiando iniciativas innovadoras… son solo algunas ideas que se pueden poner en marcha para crear un excelente ambiente de trabajo.

Un lugar para trabajar en el que los empleados se sientan motivados, inspirados, felices y sobre todo orgullosos de lo que hacen repercutirá en los resultados de la empresa y la situará como un Great Place to Work. En AXA estamos orgullosos de ser la mejor empresa para trabajar en España. No lo decimos nosotros sino nuestros empleados, que nos situaron en el primer puesto del ranking de las 102 empresas certificadas como Top Employers en España. A todos ellos… ¡Gracias!

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